EL PROMOTOR DE LA AGENDA 2030 EN LA CAMA DE MATTHEI
Es ingeniero comercial, consultor, investigador y académico. Entre los años 1999 y 2009 se desempeñó como director del Banco Central. Antes de ese periodo y posterior a ello, se ha desempeñado como director de múltiples empresas.
La
contribución de este economista, al diseño del sistema de AFP, ha sido
fundamental para la creación de un sistema de pensiones que buscaba garantizar
la seguridad financiera de los trabajadores chilenos en la vejez. Al menos era
lo que pensaba cuando trabajaba como funcionario, en su implementación, durante
el Gobierno Militar.
Lo
más importante de su trayectoria es que ha sido asesor y director de cerca
de veinticinco empresas, tanto nacionales como extranjeras, en áreas tan
diversas como agricultura, banca, comercio, forestal, industrial, minería y
transporte. También fue asesor la Confederación de la
Producción y del Comercio, como también de Fedefruta. Pero lo más importante,
asesor del Banco Mundial.
Pues
bien, este economista, llamado Jorge Desormeaux Jiménez, ahora pretende llevar
a la Presidencia de Chile a su mujer, Doña Evelyn Rosa Matthei Forne.
Entonces,
no es casualidad que sea la candidata del empresariado nacional e
internacional, su marido ha sido lobbista en ellas desde las responsabilidades
que ha desempeñado. Digámoslo de otro modo, es el mensajero de las políticas e
intereses que necesitan tener los empresarios para controlar el poder.
Desde
el Banco Mundial, principal agencia económica de la ONU, se promueve el
desarrollo de la agenda 2030; cuyo lema es “un mundo sin pobreza, proteger el Planeta,
asegurar la prosperidad y garantizar la paz para todos“.
Con
este propósito se han formulado 17 objetivos, todos interrelacionados,
llamados Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Dichos
objetivos incluyen: el fin de la pobreza y del hambre, la salud, educación de
calidad, igualdad de género, agua y saneamiento, energía limpia, crecimiento
económico de las ciudades sostenibles, acción climática, uso de la tierra, paz
y justicia. Todos objetivos muy encomiables, pero que se planifican con un
total de 167 propuestas cuya finalidad es controlar la libertad y los derechos
de los hombres del mundo.
El
señor Desormeaux, como asesor del Banco Mundial, ha sido partícipe de la
implementación de estas políticas mundiales y esta, y no otra, es la razón
porque la Matthei fue la primera política chilena en izar la bandera de la
diversidad de género en el municipio de Providencia, creando, además, los
mecanismos administrativos internos para implementar los mandatos de la agenda
2030 tales como paridad, medio ambiente y otras acciones progresistas.
La
influencia en directorios de las empresas chilenas ha sido evidente ya que la
mayoría ha implementado gerencias para cumplir los ODS y transformar las
empresas en agencias sustentables a los propósitos mundiales.
De
ahí viene el interventor de la campaña, dueño en USA, de National Raisin
Company, compañía con fuertes vínculos con el Banco J. P. Morgan cuyo
dueño es miembro del grupo más influyente, el Bilderberg.
Con
este entramado de relaciones influyentes está involucrado el marido de la
candidata y ha recibido seguramente la instrucción de salir a la palestra
política.
Pues
bien, aquí viene la bomba de racimo, ha declarado públicamente en una
entrevista, en un diario de circulación nacional, en papel y digital, lo
siguiente: “para garantizar la paz social en el país se necesita un gobierno de
centro que garantice gobernabilidad” y remató que “con un gobierno de Kast o
Kaiser no está garantizada la paz social”
En
resumen, el objetivo número 16 de la agenda 2030, virus con el cual están
infestados tanto el comando y equipo de campaña de la candidata como todos los
candidatos a parlamentarios de la coalición de Chile-Vamos.
Con
esta declaración el marido de la candidata ha advertido que no es posible
aceptar, en beneficio de la paz, un gobierno que no sea otro que el de su mujer
y, por tanto, ha sido el articulador de los compromisos políticos con la
concertación y garante de la firma de Piñera al acordar, en su último gobierno,
a través de su canciller Teodoro Ribera, el 5 de agosto 2019, con la
representante en Chile del PUND, Silvia Rucks, la implementación de esta agenda.
Aquí el señor economista se ha saltado las normas básicas de la convivencia
democrática, está imponiendo un criterio amedrentador en la conciencia y
voluntad soberana del pueblo la que está garantizada en la Constitución Política
de la República.
En
otras palabras: Si no es elegida mi mujer, en Chile se desatará el caos, olvidándose
olímpicamente que aquí hay garantes de la Constitución y del orden establecido
de la República.
Supongamos
que ganará esta candidata de centro izquierda, sería claro que ganó por una
intervención espuria de los organismos internacionales y, por tanto, contraria
al deseo de la voluntad libre del soberano, en consecuencia, sería ilegítimo su
gobierno.
Los
requerimientos jurídicos para hacer cumplir la voluntad soberana, sin presiones
de ninguna clase, garantizándose el libre ejercicio de la democracia, es ajena
a toda amenaza e interés, menos internacional.
Las
normas están escritas y son para cumplirlas y quien atente en contra de ellas
tiene las penas también garantizadas en los mismos textos: Constitución de la
República, Código de Justicia Militar y Ley de Seguridad Interior del Estado.
Señor
Desormeaux su mujer y Ud. han dado jugo desde hace ya bastante tiempo, sus
ambiciones a esta altura de la vida, cuando ya cruzan la curva de la ancianidad,
ocúpenla limitándose a cuidar nietecitos (si los tiene), no sería recomendable
pasar los últimos años en el “chucho” por incitar a la violencia. Por si no se
ha dado cuenta es muy grave lo que ha dicho.
En
USA, hace pocos días asesinaron a Charlie Kird, un joven defensor de la
libertad, patriota y contrario a la agenda 2030; lo asesinaron los mismos que
amenazan con la violencia y el caos si no son ellos los que controlan el poder.
Pero despertaron con ese asesinato el león que cada hombre libre lleva en su
corazón.
Seguramente
Ud. conoce a la impulsora de esta propuesta mundial, se llama Ursula van der
Leyen, conocida hoy en Europa como “Ursula Gates”. No vaya a ser cosa que terminemos en un Desormeaux-Matthei gate.
En
este caso, creo que Harold Mayne-Nicholls tiene razón, cuando sostiene,
que habría que preocuparse de la salud mental de quienes amenazan con estas locuras.
No
se deje influenciar por estas amenazas y fortalezca sus convicciones. Imite el
ejemplo de los ciudadanos norteamericanos que hoy rugen como leones contra la
agenda 2030.

Hola Osvaldo, el marido de Matthei hará lo imposible para que su mujer sea presidenta, es preocupante la situación. Gracias
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