CIRCUS: LEJOS DEL MAXIMUS
Ha existido desde tiempos pretéritos y, desde la antigua Roma, el Circus; el más famoso, el Circus Maximus; donde había carreras de carrozas, competencia de gladiadores, luchas cuerpo a cuerpo y, por cierto, leones, a los cuales se les tiraban como alimento seres humanos para regocijo del Emperador de turno y a los gritos de sangre del pueblo. Bastaba el dedo hacía arriba o hacía abajo para perdonar la vida. No existía la figura de la mano plana. Con los siglos esto fue cambiando y en la Edad Media apareció un carromato que circulaba por distintas regiones, pueblos y villorrios, cargado de bufones que hacían pasar un momento agradable a la población y por cuyo entretenimiento, cargado de sátiras, amoríos u otras circunstancias del diario vivir, recibían albergue, comida y una que otro dracma de tracia. Con el tiempo estas agrupaciones de bufones fueron constituyendo cofradías, llamadas circenses donde, además, acarreaban más de algún animal extraño el que realizaba una pirueta como atr...