LOS EFECTOS DE LA GUERRA
N o cabe duda de que el gobierno está siendo consecuente con sus promesas electorales. Esta es una condición esencial si se quiere devolver al país la fe pública y la confianza en sus autoridades. Como lo expresé en un comentario pasado, la izquierda opositora está no solo descolocada y sin rumbo por donde enviar su modesta fuerza de ataque, porque que en su interior hay un profundo temor a quedar a la intemperie por las fechorías cometidas en su reciente administración y la auditoría arroje un panorama más desastroso y desolador de lo ya sabido. Es de esperar que dichas acciones se concreten y lleguen hasta las últimas consecuencias, la verdad lo exige y la honradez política lo demanda. No es hora de buenismos, ni mucho menos trans...