BATALLA CAMPAL
Durante el proceso político que estamos viviendo, vamos comprobando cada día que el comportamiento de los candidatos a la presidencia de Chile carece de elementos esenciales para generar credibilidad, entusiasmo, ese deseo de gritar, ¡¡por fin encuentro un referente que satisface mis convicciones valóricas, me enriquece como persona y me provoca la admiración necesaria para confiar en él o ella!!
Hay ocho en competencia, de
ellos el que resalta por su formación y convicción valórica, consecución de
planteamientos, firme y sólido bagaje cultural, con ideas claras de cómo
abordar la problemática inmediata para sacar al país del marasmo en que se encuentra,
sin miedo y de frente a la verdad es, Johannes Kaiser.
Sigo analizando y no puedo
dejar de recordar la novela de Koushun Takami titulada “Battle Royale” (batalla
total o campal), cuyo argumento central se basa en que un grupo de estudiantes
es forzado a luchar a muerte en una isla donde todo está permitido para
sobrevivir lo que da como resultado personajes sin escrúpulos.
Parece ser que de los siete restantes,
tres al menos pasaron por la experiencia de esta isla, transformándose en
personajes políticos que no trepidan en mentir, traicionar, e incluso
despiadadamente renunciar a cualquier sentimiento noble del ser humano
arraigado tan profundamente en nuestra idiosincrasia.
Días pasado vimos como
Parisi, usando la estrategia de cómo matar una imagen para sobrevivir, atacó
sin escrúpulos a Kaiser, empleando un lenguaje lleno de bajezas, precisamente
horas antes de que el diputado se anotara su mayor logro legislativo. Una ley
que de oficio obliga al Servicio Médico Legal a desentrañar el misterio de los
esqueletos almacenados sin identificar en sus bodegas por más de 20 años. Es
quizás uno de los hitos más relevantes que han tomado forma, en la convivencia
nacional, para ir al fondo de la búsqueda de la verdad. Trabajo inalterable,
presencia permanente en su lugar de trabajo, asistencia sin atrasos a
comisiones, persistencia en sus intervenciones y una barrera infranqueable para
que la izquierda no cumpla su objetivo. Sin embargo, Parisi el pulverizador de
su propio partido y el artífice de la huida de varios de sus parlamentarios
electos en la elección pasada, no titubeó en ofender, denostar a su contendor,
dejando en el ambiente una clara visión de un personaje sin escrúpulos de
ningún tipo para lograr su objetivo.
La candidata comunista Jara
ha tomado como ideario la mentira. En su discurso o declaraciones que con el
tiempo han pasado a ser una acción deliberada de ocultar la verdad, presentando
falsedades con la intención que el elector se confunda y crea que dice la
verdad. Este es un acto que daña terriblemente las relaciones humanas ya que
crea desconfianza y dolor emocional. Pero esta arma psicológica no puede quedar
fuera del acto político de la Jara, es la quinta esencia del ser comunista: la
mentira se transforma en genética con el adoctrinamiento político de una vida
entera al servicio del odio. Es cosa de ver cómo reaccionó la otra comunista, la
ejecutora del gran fraude de los DDHH, al descubrirse que sus muertos que tanto
dividendo le han dado desde el más allá, están vivitos y coleando. Organizó
rápidamente una mentira, usando la dialéctica comunista: tesis - antítesis -
síntesis para indicar que la desaparecida muerta la hizo aparecer del secuestro
permanente los civiles partidarios de la dictadura “para causar dolor y reabrir
las heridas”, por cierto, de las mentiras dichas por el comunismo.
El otro caso que merece
atención especial es la candidata de la centro izquierda, Matthei. Aparte de
los innumerables cambios y acomodos en su equipo de campaña para lograr
convencer al electorado, ha llegado incluso a cambiar su look, a maquillarse
exageradamente, gesticulando y cambiando la mirada y así parecer otra persona.
Sin embargo, no ha logrado nada de nada y sigue a la baja. Es que lo falso, la
imitación, nunca podrá cuadrar con lo verdadero lo estéticamente bello y, por
tanto, nunca alcanzará el bien para ser creíble, confiable, cristalina.
Su opacidad se manifiesta en
su conducta que es muy parecida a la dialéctica comunista. Ella reinterpreta
sus acciones reñidas con la decencia como actos restauradores de su conducta.
De esas acciones cometidas sin escrúpulos contra terceros dice ella que ha
sacado lecciones de vida, que han sido experiencias valiosas que me han
permitido mejorar mis actitudes y conducta. Diciendo esto, al segundo arremete expresando
que el gobierno militar fue una dictadura atroz que su padre, no obstante, integró
por 12 años la Junta Militar de Gobierno y antes ejerció como ministro
de salud decidió, según ella, al último año calificar su gobierno, como
dictadura; “Yo estoy con mi padre”, agregando que ella vivió en Londres en los
años 1973/74 y cuando regreso, se encontró con las cosas atroces que sucedían,
con gente que estaba sufriendo por la persecución, para rematar diciendo que la
muerta/viva aparecida en Argentina era un caso aislado que no se repetiría
apareciendo nadie más. Es decir, una defensa férrea de la política de DDHH
impulsada por el partido comunista y la izquierda y, sobre todo, de la diputada
del FA que, en el hemiciclo, al aprobarse la ley Kaiser, exclamó algo así: “con
esto se nos viene abajo todo el proyecto de DDHH que por 30 años hemos
impulsado“.
Sin embargo, lo que más
impacta es su categórica defensa del FA y de Boric, su representante máximo, sosteniendo
con un No rotundo, que no es mentiroso, corrupto y cobarde, ante la pregunta
del periodista. En esos precisos momentos se descubría otro fraude al fisco por
más de 6.000 millones de una ONG ligada al gobierno. Pero su deseo de
conquistar votos es superior, no trepida en negar a Dios al negar el mal y
adorar al demonio si eso le sirve a su objetivo.
Pero, quiero no solo
detenerme en las contradicciones sin escrúpulos de esta señora. Hace pocos días
atrás se planificó coordinadamente por un canal de TV y un medio de
comunicación escrita una entrevista a la candidata en cuestión. Dentro de las
preguntas estaba la razón de fondo de este juego comunicacional torpemente
planificado o como dice la propia candidata:”Ud. tendrá la respuesta
tecnológica necesaria para solucionar sus problemas solo apretando una tecla
del computador”. Es decir, en otros términos, una propuesta carente de todo
valor humano. Inerme frente al sentimiento. Una máquina le responderá y Ud., ¡¡¡será
feliz!!!
Bueno, en esta entrevista se
le preguntó por la grave y lamentable enfermedad que padece su marido, quien
sufre de Párkinson. Todos conocen que esta enfermedad es progresiva,
independiente del tratamiento paliativo que se le aplique. Se puede aminorar
sus efectos y llevar una vida normal, pero con sumo cuidado.
Ella planteó que es así, que
está bajo un tratamiento kinesiólogo permanente y con los medicamentos
apropiados y lleva una vida normal y ella la suya.
Para un concepto histórico y
clásico de una vida familiar, cuando ya se ha traspasado la tercera edad y los
hijos han armado su propia vida, lo natural es que los últimos años disfruten
juntos la ancianidad, se comparta en la alegría y en el dolor. Mas aún, con un
enfermo en casa que debe de requerir del mayor apoyo afectivo para que en la
coronación de una vida de casi 50 años de matrimonio sean un ejemplo de
devoción y cuidado el uno del otro y, en este caso, más de ella hacia él. Es lo
que piensa el grueso de Chile, los seres queridos no se abandonan por perseguir
ambiciones personales a menos que cada cual piense que su destino no se sujeta
en los afectos, sino en el poder.
De esto trata la novela que
ha sido best seller y de la cual se han hecho películas y cómic, de cómo no
tener escrúpulos para sobrevivir.
Una expresión señera del progresismo,
se roban los sentimientos, se roban el alma, se roban el amor, el respeto y la
autoridad y cuando eso se traspasa a la comunidad nacional, se roban la
identidad.
¡¡Ahí los tienen, elijan el
modelito!!
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