CARTA ABIERTA A SOLEDAD ONETTO
El lunes recién pasado
escribí una columna para referirme al contexto del llamado debate presidencial.
En ese artículo indiqué que los periodistas argumentaban, para luego preguntar
a los panelistas, su opinión sobre su argumento.
Absolutamente irracional de
solo llamar a este espectáculo “debate”
Me reservé para esta columna
una de las intervenciones de la Señora Soledad Onetto a quien le contestó
abiertamente.
Ella, argumentando sobre la
educación, indicó que Kaiser prohibiría la enseñanza de la ideología de género,
el lenguaje inclusivo, y la educación sexual a los niños de enseñanza básica.
Pues bien, ella, empoderada
de su previa argumentación, preguntó si eso no era contrario a la libertad.
Tenía de Ud., dentro de lo
que es el periodismo, un concepto al menos de seriedad en su desempeño en la
imagen del canal de televisión que representa, sin embargo, dejó abiertamente
demostrado que no sólo es una repetidora de conceptos reñidos con la moral y
las buenas costumbres, sino que además lo envuelve en una ignorancia
apabullante.
Me voy a permitir señalarle
a usted lo que hace 2.500 años planteó Aristóteles, él dijo: la libertad no es
simplemente hacer lo que uno quiere sino la elección racional y reflexiva de lo
mejor para alcanzar la virtud. Implica la capacidad de autodeterminación y
responsabilidad sobre los propios actos, siendo el principio y padre de sus acciones,
tanto en la virtud, como en el vicio.
Esta libertad se desarrolla
a través de la razón y la voluntad y está íntimamente ligada a la vida en
sociedad.
Sin duda alguna lo que usted
demostró con su argumentación- pregunta es que está lejos de estas
consideraciones filosóficas planteadas, que de seguro en la formación que usted
recibió, nunca las tuvieron establecidas sus instructores en la malla
curricular y, con ya casi 50 años, nunca se ha dado, al parecer, el trabajo de
leer, para mejor argumentar.
Entonces me tomo la molestia
de enseñarle un poquito. Debe saber, mi respetada aprendiz, que existen algunas
claves básicas de la libertad, en Aristóteles:
1.- La elección racional:
la libertad implica una elección meditada entre varias opciones, analizadas con
la razón. No es un impulso o deseo descontrolado, sino una decisión consciente.
2.- Voluntad y acción
voluntaria: Se actúa libremente cuando no hay coacción ni ignorancia. La
libertad requiere de la voluntad para tomar decisiones que nos hacen principios
de nuestros actos.
3.- Virtud y felicidad:
la elección verdaderamente libre es aquella que elige “el mejor” camino, el que
perfecciona nuestra naturaleza humana y conduce a la felicidad.
4.- Responsabilidad:
Somos responsables de nuestras elecciones. La virtud y el vicio son el
resultado de nuestra libertad y de las decisiones que tomamos.
5.- Vida en Sociedad:
La libertad plena solo se puede lograr dentro de una comunidad política, (la polis),
donde los ciudadanos participan en la vida pública y se rigen por leyes
racionales no por la voluntad arbitraria de unos pocos.
Espero que a esta altura
haya comprendido el significado de ser libre y que ella no existe fuera de la
comunidad, por tanto, se deben cumplir las normas que la mayoría de los
ciudadanos ha impuesto para el desarrollo de dicha sociedad.
Pero me falta el punto más
importante del cual muestra usted carecer de entendimiento y me refiero a la
autodeterminación moral: la verdadera libertad es la capacidad de determinar
nuestro propio carácter y vivir de acuerdo con principios racionales y
virtuosos.
¿Habrá entendido usted y sus
congéneres de formación que no basta argumentar agarrada de eslóganes
instalados en la comunidad arbitrariamente por unos pocos?
¿Habrá entendido, por fin,
que la libertad es la capacidad de actuar o pensar por voluntad propia, tomando
decisiones y asumiendo la responsabilidad de los actos propios, sin coacción
externa, siempre en el marco de la ley y del respeto a los derechos de los
demás?
¿Habrá comprendido de esta
breve lección aristotélica, en la que se funda nuestra cultura occidental, que
se pide actuar con razón y tomar decisiones responsabilizándose de ellas?
Pues bien, señora periodista,
con estos antecedentes ¿usted, entregaría a su hijo para que una minoría coaccionara
su formación, cuando todavía la razón está en proceso formativo?
Debe saber entonces que,
desde los 7 años hasta la escuela media, aproximadamente, los niños empiezan a
pensar de manera más lógica y son más capaces de hacer conexiones entre las
cosas.
Entenderá entonces el porqué
de la preocupación que existe hoy en la formación de nuestros niños
prácticamente partiendo en la edad parvularia, donde están recibiendo
enseñanzas de educación sexual que incluso bordean el límite de lo pornográfico,
para su edad.
Es lo que está ocurriendo
hoy en Chile con la ideología de género y el lenguaje inclusivo, impuesto por
el Ministerio de Educación Pública y que Kaiser en su programa ofrece eliminar.
Espero, señora Onetto, que a
su hijo de un año no le toque una formación educacional como la que hoy se
impone en las escuelas chilenas, donde han marginado a los padres de poder
controlar el contenido sobre el cual el niño se forma y no se encuentre, el día
de mañana, que su hijo le pregunte si 2+2 son cuatre o que le indique que le
gustaría haber tenido dos mamás.
Usted fue madre muy tarde,
la felicito por el esfuerzo que hizo; pero no se deje llevar por el éxito o la
fama y actúe como MADRE, no como vocera de un progresismo que pone en tela de
juicio un concepto fundamental: la libertad y la dignidad del Ser humano.
Osvaldo Rivera Riffo
.....Fuerte y claro.....
ResponderEliminar¡ Bravo Zulu! ( Bien hecho) . Una vez más ...¡ Felicitaciones!
Felicitaciones!
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