CRIMEN Y CASTIGO
Quiero partir esta columna usando el título del autor ruso Fiodor Dostoyevski, ya que en su famosa obra se presenta el dilema de la superioridad y la ambición donde, la única justificación moral que puede tener la acción de Raskólnikov es que él sea un hombre superior, en cuyo caso no ha de sentir ningún tipo de arrepentimiento por su acción. Cuando ejecuta su plan, se ve obligado a asesinar también a otros para salir indemne de su crimen.
La enseñanza moral principal
de Crimen y Castigo es que no se puede justificar matar, o físicamente o la
imagen del adversario por una ambición de poder, ya que el castigo moral y
psicológico de la culpa es inevitable y más poderoso que cualquier
justificación lógica.
Por eso se hace necesario
reflexionar sobre una cuestión más que la importante trama de la novela: el
crimen y sus formas de actuar que hoy golpean las sociedades y es una problemática
social que está destruyendo duramente nuestro tejido social.
El sentido profundo del
crimen organizado se basa en la obtención de beneficios económicos y poder a
través de actividades ilegales como el tráfico de drogas, la trata de personas,
el lavado de dinero y la extorsión.
Su impacto social es devastador
ya que erosiona la confianza en las instituciones, distorsiona la economía,
genera violencia, atenta contra los derechos humanos y desvía recursos que
podrían usarse para educación, salud, desarrollo social, etc.
Busca influir y corromper
instituciones estatales, como la policía, el poder judicial, los partidos
políticos, las FFAA, para garantizar impunidad y operar con tranquilidad.
Genera violencia y miedo en
la población.
Debilita los gobiernos y
socava la confianza pública, la autoridad y el orden público.
Tiene consecuencias
terribles para la gente joven, como fracaso escolar y apatía social.
Dificulta la lucha contra la
corrupción ya que el crimen organizado busca activamente la captura de Estado.
Este problema obliga a una
planificación de políticas públicas profundas ya que está en juego la Soberanía
Nacional al debilitar el entramado social y hacerla perder el sentido de Identidad
Nacional.
Este es un gran problema ya
que no existe un concepto arraigado en la comunidad del peligro latente de una
guerra. De esas guerras donde no se enfrentan dos ejércitos como consecuencia del
fracaso diplomático. ¡¡No!! es una guerra larvada, imperceptible, que lleva
poco a poco a la deconstrucción valórica de la sociedad.
Estamos en guerra, de esto
no hay duda, una guerra cultural que solo ganaremos si la sociedad toma
conciencia que en el mundo de hoy y particularmente en Chile, desde hace ya
tiempo se está manifestando y cada día con más intensidad.
Hacerse cargo de este
flagelo y denunciarlo no es tarea de unos pocos valientes que rompen el miedo
para hablar de estos temas. No basta con la investigación y denuncia de
Francisco Cancino, de Fundación Nueva Mente.
Es tarea de políticas
públicas y un compromiso de toda la ciudadanía. Esto debiera ser hoy el
leit motiv de los proyectos políticos que se discuten ad-portas de
una elección presidencial. No solo la cosa doméstica de más cámaras, reconocimiento
facial, del control de nuestras fronteras y todo lo que han dicho referente a
este gran conflicto social.
Pero ¿qué dicen de la
corrupción ya instalada en los distintos estamentos del estado?
Del total de 8 aspirantes,
solo 1 plantea medidas y acciones concretas sobre el Poder judicial, el
Ministerio público y otros órganos del Estado. Para el resto es, más bien, un
tema de orden público, suavecito, con guante blanco, sosteniendo que las
urgencias sociales son otras.
Así, entonces, llegamos a un
caso concreto y es que Chile Vamos lleva de candidato a Diputado a un conocido
abogado defensor de organizaciones del Crimen Organizado. Llegándose al
extremo, nunca visto en la política chilena, que abierta y manifiestamente la
candidata presidencial de ese conglomerado, lo apoyara, defendiera y
argumentara que todo narco tiene derecho a legítima defensa.
Sra. Matthei, no es el
derecho jurídico el cuestionable. Lo cuestionable es un problema de orden moral
y de seguridad.
¿Cómo un partido de su
coalición integra en sus listas una persona con fuertes vínculos con el crimen
organizado? ¿O acaso se piensa que ahí solo se actúa de oficio, sin reunirse
con ellos, sin tener una plena claridad de los mecanismos y argumentaciones
para estructurar la defensa? Sin duda que así debe ser. Lo importante es que
los integrantes del crimen organizado no actúan con los criterios que actúa un
delincuente común, ni mucho menos, un conductor ebrio que chocó una casa.
Cuando Evelyn Matthei
sostiene públicamente en televisión abierta que no tiene cuestionamientos al
abogado defensor del crimen organizado y cuenta con todo su apoyo para su
elección como diputado, lo que está diciendo es que ella carece de principios
morales para gobernar, ya que todo sería permitido, sosteniendo que esa persona
tendría necesidades económicas para subsistir y agrega para darle preocupación
al tema: “a mí me hubiese gustado que defendiera a las víctimas“
¡¡Pero de que habla Señora
Matthei, por el amor de Dios!!
Ud. no entiende que el
flagelo de la droga y el crimen organizado atenta contra una única víctima: la
sociedad completa; lo expresado en párrafos anteriores escapan a su comprensión
y no entiende lo que es erosionar todo el entramado social.
Aquí está su problema, no ve
más allá del propósito ambicioso que se ha propuesto, tomar el poder y para
ello, con sus expresiones da garantías de que todo va a cambiar, para que todo
quede igual. El diálogo más inmoral de la novela El Gato Pardo.
Señor/Señora sujete la
cartera y cierre bien sus puertas y ventanas, hay muchos con esa necesidad de
vida que describe y justifica Matthei y han aumentado con el criterio de la
puerta giratoria, impulsada por la Reforma Procesal Penal.
Lo ocurrido en esa
entrevista marca un antes y un después en esta campaña presidencial.
Abiertamente la candidata Matthei apoya y defiende la candidatura a diputado de
un abogado involucrado directamente en la defensa de este tipo de delitos.
Hagamos memoria: los
diputados de esa coalición presentaron una indicación a ley que prohíbe a los
funcionarios públicos tener algún tipo de vínculos con este problema y han
solicitado ampliarlo a quienes no son funcionarios regidos por el estatuto
administrativo: jueces, legisladores, etc., etc.
Contradicción evidente, una
vez más, entre sus dichos y la acción de sus parlamentarios
Pero sigamos haciendo
historia:
El 21 de Junio de 2013,
Evelyn Matthei sostuvo en el
Programa Tolerancia Cero:
“Hubo drogas en el congreso y hubo condenados por eso” En 1995, Francisco
Cuadra, se enfrentó al establishment político afirmando en una entrevista en
una revista de la época que había parlamentarios que consumían droga sepultando,
como consecuencia de ello, la carrera política de Allamand.
La aliada de Cuadra fue
Evelyn Matthei. El libro de Ascanio Cavallo, columnista y periodista, “La
historia Oculta de la Transición”, cuenta con detalles el papel que tuvo
Matthei en este caso y cómo avaló las acusaciones en contra de la patrulla
juvenil, de la cual ella formaba parte.
La mala memoria política del
chileno hace olvidar las graves denuncias contra la droga en el congreso en que
Matthei tuvo participación directa; pero hoy, 30 años después, el tema droga y
un candidato a diputado que va por la lista de RN y miembro de su coalición
política, no tiene relevancia para que llegue al parlamento.
La pregunta es, Matthei con
todas sus contradicciones, con todos los escándalos políticos donde ha estado
involucrada ¿da garantías de seriedad? ¡¡Creo que no!! En política ya se
instaló la lógica del actuar sin escrúpulos y ella ha sido la precursora de
esta forma de hacer política.
Ya lo sabe la ciudadanía,
con todo este compendio de contradicciones; ahora plasma otra, que comunica urbi
et orbi, yo represento una amplia coalición y como mis ideales son de izquierda, ergo,
la amplia coalición que represento es la centro izquierda.
Por eso cité al autor ruso,
el castigo moral y psicológico de la culpa, es inevitable. No lo sobrelleve Ud.
Y si lo hace que ¡¡Dios nos pille confesados!! O en su efecto, si atina bien, ¡¡nos
libre de esta tragedia!!

Comentarios
Publicar un comentario