JARA Y EL COMUNISMO ES EL PELIGRO
Durante la jornada cívica de
ayer se cumplió el pronóstico que venía sosteniéndose desde hace varias semanas
que pasarían a la segunda vuelta electoral, José Antonio Kast y Jeannette Jara.
Dos proyectos políticos
ideológicos completamente distintos el uno del otro y lo explicaré en las
siguientes líneas.
El país ordenó sus intereses
y dejó claro que la vieja política ya había cumplido su etapa relegándola a un
quinto lugar en las preferencias presidenciales, dejando a ese conglomerado con
pocos parlamentarios por cada uno de sus partidos componentes, siendo
aplastados electoralmente por solo el Partido Republicano a los que se suman
los parlamentarios electos de los otros partidos de la coalición Cambio Por Chile, creada el 15 de abril del presente año, para enfrentar al comunismo.
De esta coalición hay tres
hechos que destacar: primero, el segundo lugar electoral alcanzado por Kast; segundo,
llevar al senado al presidente del Partido Republicano y a unos de los miembros
fundadores del Partido Nacional Libertario, me refiero a Arturo Squella y
Vanessa Kaiser respectivamente, dos personas de gran capacidad intelectual que
aportarán, sin duda alguna, a la estabilidad y tranquilidad que el país
requiere y verdaderos rebenques para combatir a la izquierda octubrista.
El tercer aspecto por
resaltar es la votación de Johannes Kaiser, en quien se proyectó una mayor
votación; sin embargo, su cuarto lugar lo convierte en un actor de liderazgo
fuerte en la nueva derecha que se posiciona en el país y que de seguro llegará
a acuerdos relevantes en esta nueva elección con el candidato que representará
a toda la derecha chilena.
El desafío es grande, pero
con posibilidades reales de lograr el cambio que Chile necesita.
El país castigó duramente al
gobierno y a la candidata del partido comunista que, si bien es cierto, obtuvo
el primer lugar, lo concreto es que muy por debajo de las expectativas peores
que pronosticaban en su propio comando, lo que sella un compromiso profundo del
pueblo chileno que no está dispuesto a transitar por otro periodo con la
izquierda Frente Amplista y menos con el comunismo.
Anoche vimos las mejores
expresiones de lo que será la tónica de esta nueva campaña; Lagos Weber, el
vocero de Jara, manifestó en líneas claras la forma de ataque que
realizarán contra Kast apuntando, como es habitual, a la mentira y a las bajas
pasiones, herramientas fundamentales usadas por el comunismo para lograr su
propósito.
¿Pero que es el comunismo?
El comunismo es una
ideología política y socioeconómica condenada por la Iglesia Católica, por la
estrategia y práctica puesta en marcha por Lenin y catalogada como intrínsecamente
perversa.
Busca una sociedad sin clase
sociales, donde los medios de producción, llámese fábricas o tierra, son de
propiedad común, no privada, con el objetivo final de eliminar el Estado y el
dinero para lograr la plena igualdad, basándose en el principio de que a cada cual,
según su capacidad, a cada cual, según su necesidad.
Surgió en el siglo XIX con
Karl Marx y Friedrich Engels y se diferencia del socialismo (que en Chile se ha
extinguido según lo demuestran los números de ayer) ya que es una etapa más
avanzada, liderada por una etapa transitoria de dictadura del proletariado para
desmantelar el capitalismo.
En resumen, su ideario es la
propiedad colectiva, la sociedad sin clase, la igualdad, la abolición del
Estado.
Pues bien, esto que parece
anacrónico y desechado como fórmula política en todo el mundo, salvo en las
pocas dictaduras marxistas que existen (Cuba, Nicaragua, Venezuela, Corea del
Norte, etc.) aquí, en Chile, las representa el partido más ortodoxo del mundo
en su obediencia a los principios mandantes de la estructura de pensamiento que
le dio origen y, sobre todo, a las estrategias y tácticas de Lenin, ampliadas y
modificadas por Gramsci.
Esta es la estructura
ideológica que representa la Jara, aunque se disfrace de neoliberal, dialogante
y baile cumbia. Pero sigue azuzando a las masas a gritar “el que no salta es paco“ con lo cual agrada y
profundiza el odio de su elenco vociferante octubrista.
En la consecución del
ideario comunista planteado, ha quedado en el mundo un reguero de más de 150
millones de muertos, hambruna y pobreza, amén de la destrucción de la belleza paisajística
y urbana de las ciudades que han estado bajo la bota comunista.
No he visto mayor odio
contra el comunismo que la de la gente que en el pasado reciente vivieron el
flagelo de esta práctica política. En países como Bulgaria, Albania o aquellos
que fueron anexados a la URSS; hoy, la gente respira libertad y lucha por su
identidad nacional y detestan la época en que vivieron en la miseria material
y moral. Eso representa la Jara, una historia de un pasado reciente en que
países que volvieron a renacer después de la tragedia, imploran por Chile para
que esa experiencia no se viva en este rincón del mundo.
No se equivoquen, no
encontraremos al salvador de la libertad perfecto. Ese sólo existe en la
escatología religiosa, pero si sabemos que, si lealmente nos comprometemos a
crear el muro contra el comunismo, la autoridad elegida tendrá las herramientas
para erradicar el mal y nosotros, exigírselo.
Ya murió la Concertación,
quedando un par de reliquias parlamentarias democristianas-socio comunistas.
La UDI y RN en la UTI y
Evópoli, con un pase escolar para ir de pie camino al despeñadero, ya que no
obtuvo el mínimo de votación requerida para mantenerse como partido político.
Entonces, las personas que
votaron por ellos creyentes de sus virtudes hoy sabrán que equivocaron el
camino y que las virtudes no eran tales.
Así las cosas, confiando en
la sabiduría e hidalguía patriótica, pondrán a Chile por delante y se sumarán a
la lucha contra el comunismo, lo mismo que esperamos del votante de Parisi.
El comunismo es su enemigo
señor, señora; no se equivoque, hay un abismo de diferencia entre el proyecto
político de una sociedad libre y el proyecto político liderado por el comunismo.
Lo tratarán de engañar, tocando
como el flautista de Hamerlin, pero esa música, sepa que sólo conduce al
infierno.
Le reitero, el comunismo es
intrínsecamente perverso lo conducirá, si sigue la música, a la esclavitud como
ya les ocurrió a todos los pueblos detrás de la cortina de hierro.
Aprenda de la historia y
observe como se mueve el baile de la cumbia que baila la Jara. Siempre hay una
sombra que la acompaña, no es otra cosa que la sombra del demonio sonriente y
simpático llamándolo a sumarse al baile, una vez en la pista, caminará sin
darse cuenta por los anillos que conducen al infierno.
Esta es nuestra lucha hoy,
los que dijeron ayer el comunismo murió y hay otra forma de hacer política, se
equivocaron; los tenemos aquí, al frente suyo por eso lo llama a luchar.
Nos dirían anticomunistas, ¡¡¡y
qué!!! lo somos por convicción y doctrina, porque creemos en una sociedad libre
y porque la historia nos ha enseñado de su peligro.
¡Los pueblos surgen solo en
una sociedad libre!

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