VUELVE EL SÍMBOLO DEL SACRIFICIO, HEROÍSMO Y VICTORIAS
No ha habido en la historia un descriterio peor
Desde
ese fatídico día 18 de octubre de 2019, que marcó un antes y un
después en nuestras vidas, Chile ha vivido una experiencia desoladora, amarga y
sobre todo desesperanzada. Una noche negra cayó sobre la Patria y por largos 6
años se dificultaba ver la luz al final de horroroso túnel.
Sin embargo, en esa
oscuridad pudimos distinguir claramente las traiciones del gobernante de turno
y su coalición política quienes, en un acuerdo espurio y carente de toda
convicción patriótica, llamaban a firmar el acuerdo por La Paz, entregando a
merced del izquierdismo - en su totalidad - la Constitución de la República
para refundar Chile bajo los nuevos paradigmas del progresismo.
El símbolo elocuente de este
paso que cruzaba y despreciaba la historia fue la estatua ecuestre del hombre
que nos llevó a la victoria en la Guerra del Pacífico.
Vandalizada, destruida y
pisoteada la tumba del soldado desconocido. Ahí, sobre las ruinas de ese lugar
que marcaba el desprecio por la historia, se fotografió el gobernante de turno
sin expresar jamás una crítica a quienes trapeaban el piso con nuestro emblema
nacional y destruyendo todo simbolismo que representará, para esta izquierda
delirante, la impronta del patriarcado. Recuerden que hasta llegaron a sacar
los marcos de los famosos cuadros de la pintura chilena del siglo XIX y
comienzos del XX del Museo Nacional de Bellas Artes, argumentando consignas
ideológicas los curadores patronos de la fealdad.
Un desprecio por nuestra
historia, tradiciones, hábitos y costumbres. Una degradación de la lengua, del
sentido de autoridad, un rompimiento frontal con la jerarquía familiar. Un
desmembramiento total en la formación de nuestros hijos, los cuales hoy no
comprenden lo que leen y se expresan en monosílabos. Una confusión biológica
impuesta por la ideología de género para destruir el concepto binario y crear
nuevas identidades percibidas.
Esta es la herencia cultural
que recibirá el nuevo gobierno. Sin fundamentos históricos, sin principios
filosóficos, sin educación cívica, sin conceptos del orden natural, expresados
en las primeras líneas de nuestra Constitución, una obra jurídica Ius
Naturalista de las pocas en el mundo, ratificada por la soberanía del
pueblo en 4 plebiscitos.
¿Alguien podrá poner en duda
que el quiebre valórico de la nación no está en peligro? ¿Alguien, medianamente
informado, podrá poner en duda que la solidez de un pueblo se basa en sus
convicciones espirituales; en el amor a su tierra, en la emoción de su Himno Nacional,
en los desfiles de sus FFAA, en las procesiones kilométricas reafirmando su fe
en Dios y la Virgen, valorando 500 años de cristiandad evangelizadora y
civilizatoria?
Entonces, le pregunto a Sara
Concha, presidente del partido social-cristiano, ¿Qué defiende Ud. desde su posición de política, al decir que no está
en las prioridades del nuevo gobierno los temas valóricos?
Entonces, me puede explicar ¿Qué
significa para Ud., reinstalar en su lugar de origen la Estatua Ecuestre del General
Baquedano? La obra del virtuoso y uno de los más notables artistas chilenos, el
escultor, Virgilio Arias.
Ud., no debe saber que dicho
monumento está inspirado en “La Gloria”: relieves de la batalla de Miraflores y
de Chorrillos y el homenaje y los restos del soldado desconocido.
La Gloria, desde tiempos helénicos,
cuando la representación estaba escrita en mitos contrastaba con la realidad
del combate, actuando como un relato que busca dar sentido al sacrificio, como
se ve en la réplica de Aquiles en la Ilíada.
De esto está hecha el alma
de los pueblos, de esto nacen sus costumbres y tradiciones y de ella se teje la
red de valores que le dan identidad.
El retorno del General
Baquedano es la imposición de la fuerza de la historia. Es la glorificación a
nuestro pasado y es la mirada firme al futuro ya que sin historia no se puede
comprender el presente ni mucho menos proyectar el futuro.
Por eso el progresismo
ideológico, sus consignas y modas ridículas cayeron en el desprecio del pueblo
y quienes creyeron que era el carro al que había que seguir, bueno, no solo traicionaron,
sino que fueron duramente castigados y relegados a un lugar insignificante en
la política.
¡¡¡Tengan presente esto no
sólo de pan vive el hombre!!! (Mateo 4:4; Deuteronomio 8:3)
.

Al fin vuelve el General Baquedano! Cuento los días para que se termine este nefasto gobierno!
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