EL VALOR NATURAL DE CHILE Y UNA GENERACIÓN PERDIDA

 

                                                                                


Derivado del conflicto bélico que se está desarrollando en Medio Oriente se han dado a conocer estudios relacionados con la seguridad geográfica en el mundo, situando a Chile en el primer lugar.

Los estudio hablan de Chile por su enorme y extensa cordillera, un muro natural infranqueable; con sus costas de más de 4.000 km bañadas por el mayor de los océanos y con un desierto rico y enorme en longitud, por el norte del país. Sostienen, a su vez, que la riqueza de sus valles, montañas, bosques, sus reservas acuíferas y sus ríos y lagos le permitirían abastecer alimentariamente a su población en caso de un conflicto a gran escala -por la ubicación geográfica y su historia de neutralidad- soportaría gran tiempo el aislamiento mundial, producto de un conflicto global.

¡¡Sin duda que dicho análisis es correcto!! Pero ¿Cuál es la mayor dificultad para no aprovechar esas ventajas comparativas? Algo muy simple y que forma parte del diario vivir: la composición social que caracteriza a este país. Una población tremendamente inconsciente del país que tiene. De una irresponsabilidad política sin nombre, que transita de un sector a otro sin exigir planes a largo plazo y políticas de estado que justamente resguarden la seguridad natural que tenemos como país. Sin conciencia de Identidad, Nación y Patria. Una población desinformada que toma decisiones creyendo que cada uno tiene más derechos que obligaciones para vivir en comunidad. Una población en que impera tanto tienes tanto vales y, por tanto, ha perdido su potencial valórico, histórico y sus ricas tradiciones. En resumen, una población enferma que no rinde culto al orden natural, a la naturaleza y a las normas y leyes que nos permiten vivir en comunidad. Una comunidad vacía espiritualmente.

¡¡Busquemos una explicación!! El sistema económico imperante nos ha transformado en seres que solo se mueven por satisfacer un mundo de aspiraciones cada vez mayor. Donde se mira el éxito como factor de importancia social y todo lo que ello conlleva.

La extremada ideologización de la política ha permeado todos los sectores no existiendo principios fundamentales que defender y valores por los que hacer la diferencia entre partidos políticos, ninguno lucha por un modelo de sociedad mirando el desarrollo futuro del país, su soberanía e identidad nacional.

La izquierda en todas sus sintonías pregona un criterio refundacional, borrando historia tradiciones y costumbres; y la derecha, está pegada en el diálogo y los acuerdos para mantener cuotas de poder y satisfacer la lógica impuesta: el mercado marca el grado de libertad.

Pero hay otro factor más perverso aún, son los medios de comunicación en todas sus formas que moldean una amañada manera de informar, pero que de verdad desinforman y que causan un profundo daño psicológico en la población. La cobertura constante de noticias negativas o de comentarios pesimistas, centrados en la violencia, la tragedia, la criminalidad, la corrupción o la interpretación antojadiza, en todas sus expresiones, van generando ansiedad, depresión y miedo en sus audiencias, las que, por su mala formación, además, tergiversan lo escuchado y lo retransmiten en las RRSS, afectando seriamente la salud mental y creando un ciclo de desinformación alarmante.

Esta exposición intensifica el mal  estado de ánimo provocando no solo problemas a la salud personal sino que redunda en un comportamiento social irritante y violento, perdiendo todo  criterio de urbanidad, ya que se han creado estereotipos peligrosos, estigmatizando en vez de informar  con objetividad.

Los medios nos mantienen en permanente tensión, quizás bajo los criterios errados de la competencia la que permite traspasar todos los límites, incluso el de la decencia, y si a ello agregamos el componente ideológico llegamos al nihilismo imperante que empuja  la revolución enmascarada de refundación. ¿No le parece que están todos los ingredientes necesarios para, sin temor, indicar que han enfermado a la sociedad? Ello ha impedido que la sociedad defienda este entorno que los especialistas mundiales señalan como un verdadero paraíso.

Esta es una tarea urgente de abordar en las políticas públicas planteadas como objetivos del próximo gobierno. La mentalidad y la convivencia nacional están enfermas y eso hay que remediarlo con herramientas eficientes todas incluidas en la estructura cultural de lo que somos y debemos ser.

Este es un gran problema. No hay que seguir encantando culturalmente a la sociedad entreteniéndola, como hasta ahora ha ocurrido.

Hay que ir al fondo del problema, volver a enseñar a razonar, a usar la lógica y dejar de tomar decisiones basadas en la emocionalidad: por este último camino destruyeron Chile.

Permítanme una última reflexión y para ello voy a citar a Gilbert Keith Chesterton, un escritor, filósofo y periodista británico de inicios del siglo XX quien dijo: “el hombre se está liberando de las ataduras de ser creador y hombre. Cuando todos sean asexuados habrá igualdad. No habrá mujeres ni hombres. Solo habrá una fraternidad libre e igualitaria.

El único consuelo es que durará una sola generación”

 

Comentarios

  1. Es posiblemente cierta la protección natural a amenazas exteriores, sólo que olvidan la amenazas submarina que también puede lanzar misiles e infiltrar comandos.
    Concuerdo con el deterioro moral de la población mayormente causado por la estrategia de la deconstruccion como el apego a la ignorancia e indiferencia al conocimiento y al pensamiento crítico.

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