A CHILE LE FALTA UN MANUAL
Columna de Osvaldo Rivera Hay semanas en que la política chilena parece seguir un plan. Hay otras en que parece redactada por una mesa de guionistas que compiten por ver quién introduce la escena más absurda antes del cierre de edición. Esta última pertenece, con holgura, a la segunda categoría. Mientras el país todavía intenta acostumbrarse a una delincuencia que ya perdió hasta el pudor, nuevamente un carabinero fue asesinado en acto de servicio. El cabo segundo Cristopher Aguilera, de apenas treinta años y padre de un niño de nueve meses, murió durante una fiscalización en Lo Espejo. El autor de los disparos, ciudadano venezolano, tenía antecedentes previos y había pasado anteriormente por el sistema penal. El problema, por tanto, ya no admite demasiados eufemismos administrativos: alguien que había tenido encuentros anteriores con la justicia estaba nuevamente en la calle y armado. El resto son seminarios, mesas técnicas y PowerPoint. Chile ha perfeccionado una curiosa es...