CHILE UN PAÍS CRISTIANO
Sin duda alguna el Te Deum es
una ceremonia tradicional y muy importante que se realiza en Chile desde 1811,
año en que el Director Supremo, don José Miguel Carrera, pidió a las
autoridades eclesiásticas celebrar una Santa Misa de Acción de Gracias para
conmemorar el primer aniversario de la Primera Junta de Gobierno, instalada el
18 de septiembre de 1810.
Meses antes de la solicitud
de José Miguel Carrera se había celebrado una misa local en Los Ángeles donde
había sido diputado electo Bernardo O’Higgins entre otros y aclamados por la
población como protectores de sus derechos.
Esta solemne ceremonia de
carácter espiritual revela, sin duda, el estrecho vínculo del pueblo y sus
autoridades con la presencia permanente de Dios, no solo para rogar su amparo,
salvación y agradecer su bendición, sino y, sobre todo, para darle a las
autoridades superiores facultades para distinguir entre el bien y el mal.
El Te Deum, es una de las
manifestaciones más sólidas de que Chile es un pueblo cristiano, herencia
civilizatoria emanada del descubrimiento español y, sobre todo, de la fuerte
influencia de 300 años al ser parte del Imperio Español, donde sin duda sobre
sale la figura de Isabel la Católica, hoy camino a la santidad.
Desconocer este vínculo entre
el ser nacional y la Divinidad, expresada en múltiples tradiciones religiosas
tales como: la procesión de la Virgen del Carmen, a quien O’Higgins declarara Patrona
de Chile y anunciara la construcción de su santuario en el lugar en que se
selló definitivamente nuestra independencia. La cabalgata de Cuasimodo,
llevando la eucaristía a los enfermos lejanos. La Tirana, otra celebración, la
más grande del norte de Chile en honor a la Virgen del Carmen. La Chinita o
Virgen de Andacollo, otra manifestación masiva del fervor religioso
popular.
Se podría enumerar el Mes de María,
el día de los muertos principalmente en el norte, en Caspana, (norte grande) que,
reunidos familiarmente los pueblos andinos, comparten comida y oraciones por
sus muertos.
El significado de todo esto
está inserto con letras de fuego en nuestra Constitución de la República, que
establece que el Estado tiene al hombre como su fin supremo y que su finalidad
es promover el bien común, garantizando el desarrollo espiritual y material de
las personas con pleno respeto a sus derechos y libertades, lo que subraya una
profunda trascendencia del ser humano en el ordenamiento jurídico y político
del país.
Y, por tanto, el derecho a la
libertad de religión y culto queda garantizado en el artículo 19 número 6 de la
Constitución Política de Chile que asegura la libertad de conciencia, la
manifestación de todas las creencias y el ejercicio libre de todos los cultos
que no se opongan a la moral, a las buenas costumbres y al orden.
El Tedeum ha sufrido
modificaciones en su liturgia a lo largo del tiempo, principalmente las
introducidas a petición del ministro don Miguel Luis Amunátegui, en 1870. Es
desde esa fecha que se celebra sin Eucaristía, reemplazándose ésta
por una hora canónica del oficio divino.
En los años 70 se invitó a
otros credos religiosos a participar activamente de esta ceremonia cívico-militar-religiosa,
pasando a ser una ceremonia ecuménica de acción de gracias.
En la ceremonia del 18 de
septiembre de este año, la homilía del Cardenal Chomali tuvo como eje central el
Aborto y Eutanasia, dos concepciones de imposición progresistas de relevancia
fundamental para el mundo cristiano.
Ante la pregunta periodística
sobre estos valores, la candidata de Chile-Vamos eludió condenarlos como
crímenes que atentan contra la dignidad de la persona y contra la naturaleza
del Ser; prefirió hacer demagogia, ampliando el mensaje religioso a los
problemas generales de la población y, por cierto, nada de las concepciones
valórica que representa el Tedeum desde su origen histórico como símbolo de
unidad nacional, tal como lo he explicado en párrafos precedentes, quedando así
reflejado en los planteamientos de esta candidata que rehúye la historia
como consecuencia de su feroz apoyo al globalismo y, sobre todo, a la agenda
2030, ajena a toda concepción cristiana. Le interesa más la unidad en torno a
la izquierda que ella reedita como la nueva concertación.
No olvidar que fue ferviente
partidaria de los mamarrachos constitucionales en que se borraban de cuajo los
aspectos esenciales de la naturaleza del hombre, la nación y la propiedad,
entre otros.
En este caso, su asistencia
al Te Deum fue una operación comunicacional, lograr focos de atención donde
poder decir lo de siempre: Son fantásticas y maravillosas las Fiestas Patrias.
!!La ceremonia conmovedora!! ¿Un momento de encuentro de todos los chilenos? olvidando
que su marido auguró una violencia inusitada en las calles del país si ella no
era elegida presidente de Chile.
Por favor, señora cánsese de
dar jugo. En la única parte que a Ud. le pueden creer es en el infierno, ahí es
donde se conjugan los 7 pecados capitales de los cuales Ud. lidera 4 al menos.
Pero hay un pecado que a Ud.
la distingue y que no se limpia asistiendo al Tedeum. Me refiero a la traición,
un pecado que daña las relaciones humanas y la confianza como también puede
verse, incluso, como un acto de rebeldía contra Dios. Es lo que le dijo Parisi
públicamente y que, sus secuaces de la izquierda han tratado de descalificarlo
indicando que la verdad es una expresión de maldad.
Si en el templo miró el
rostro de Dios se habrá dado cuenta que su mirada le dijo: ¡¡Mi pueblo con Ud.,
no mijita!!
Al cierre de esta columna leo
la carta abierta de Benjamín Salas Kantor a los electores de Kast, luego de un
breve panegírico lo destruye, con el fin de hacer un paralelo con su candidata
doña Evelyn. Incluso en su delirio llega a decir que se puso el chaleco
amarillo reflectante para iluminar y transformar Providencia.
¡Aquí sí que se paró el burro
a hacer sus necesidades biológicas!
Este analista padece de un
estado de asincronía temporal, confunde los períodos.
La luz que iluminó Providencia
y que los vecinos llaman la época de oro de la comuna, fue durante el mandato
del Alcalde Labbé: cultura al más alto nivel con reconocimiento internacionales,
una preocupación integral por adulto mayor, construcción de infraestructura,
cuidado de parques y jardines, vías de nivel internacional, Certificaciones ISO
y Premio Iberoamericano a la Calidad, seguridad y tantas otras acciones de bien
público, marcaron un hito irrepetible.
La señora Matthei destruyó la
obra anterior y, como símbolo, decapitó 14 cabezas de mármol de los grandes
músicos clásicos y enterró, bajo tonelada de tierra, el muro más antiguo y
conservado que constituía parte del Museo de los Tajamares del Mapocho. Izó
la bandera de la diversidad en el frontis del municipio. Creó todas las estructuras
que permiten aplicar la agenda 2030 y, como si todo lo anterior fuera poco,
borró de la historia el nombre de la plaza llamada Inés de Suarez, haciéndole un
guiño a los seudo pueblos originarios.
Pero a su vez el señor Salas
Kantor, tiene a su haber el aconsejar al presidente Piñera, en su calidad de
asesor internacional y de confianza, de ir a hacer ese fatídico numerito a
Cúcuta, para hacer caer a Maduro. El resultado ya lo conoce Chile; el 18 de octubre
la izquierda le paso la cuenta y estuvo a minutos de tomar un helicóptero y
arrancar de La Moneda, con Salas Kantor incluido.
Estos son los escribanos de
la Sra. Matthei que usan la pluma para tergiversar la verdad y para
desacreditar a otros candidatos, olvidando que su tejado es de vidrio. A esto
sumemos el video de su comando, apuntando en la dirección de lo dicho por el
marido de la candidata.
¡¡¡Repudiable y cochino!!!
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